Diagnóstico de asma – Explicado

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Por William E. Berger, Jackie Joyner-Kersee

El control efectivo de su asma comienza con el diagnóstico correcto de su condición por parte de su médico. Para determinar si el asma causa sus síntomas respiratorios, su médico debe tomar su historial médico, realizar un examen físico, examinar sus funciones pulmonares y realizar otras pruebas.

Los procesos de diagnóstico que utiliza su médico son cruciales porque el asma no es un pequeño paquete de síntomas que usted o su médico puedan identificar y eliminar fácilmente. Los síntomas del asma varían ampliamente de un paciente a otro. De hecho, sus propios síntomas pueden cambiar con el tiempo.

Los puntos clave que su médico debe establecer para diagnosticar su asma incluyen los siguientes:

  • Experimenta episodios de obstrucción de las vías respiratorias.
  • La obstrucción de las vías respiratorias es al menos parcialmente reversible (y puede mejorarse con tratamiento).
  • Sus síntomas son el resultado del asma, no de otras condiciones.

Tomar su historial médico

Una historia clínica cuidadosa y completa es vital para diagnosticar la causa correcta de sus síntomas respiratorios. Por esta razón, su médico puede hacer un gran número de preguntas acerca de muchos aspectos de su condición y de su vida. Llevar un registro de los síntomas en un diario puede ayudar a su médico con detalles que pueden ayudarlo a hacer un diagnóstico adecuado. Trate de proporcionarle a su médico tanta información como sea posible sobre los siguientes temas:

  • El tipo de síntomas que experimenta, que pueden incluir tos, sibilancias, falta de aire, opresión en el pecho y tos productiva (tos que produce moco).
  • El patrón de sus síntomas:

– Perenne (todo el año), estacional o perenne con empeoramiento estacional

– Constante, episódica o constante con empeoramiento episódico

  • La aparición de los síntomas: ¿A qué ritmo se desarrollan sus síntomas, rápida o lentamente? ¿Varía esa tasa?
  • La duración y frecuencia de sus síntomas y si el tipo e intensidad de los mismos varían en diferentes momentos del día y de la noche. Tenga en cuenta especialmente si sus episodios son más graves cuando se despierta por la mañana.
  • El impacto que el ejercicio u otro esfuerzo físico tiene en sus síntomas.
  • Su exposición a los posibles desencadenantes del asma. Su médico necesita saber acerca de los factores endocrinos, como la enfermedad suprarrenal o de la tiroides, además de los alergenos, irritantes y factores precipitantes. Las consideraciones especiales para las mujeres son el embarazo o los cambios en el carácter o la duración de sus ciclos menstruales.
  • El desarrollo de su enfermedad, incluyendo cualquier tratamiento previo y medicamentos que haya recibido o tomado y su efectividad. Su médico en particular desea saber si usted toma o ha tomado corticosteroides orales y, si es así, la dosis y la frecuencia de uso.
  • Sus antecedentes familiares, especialmente si sus padres, hermanos o parientes cercanos sufren de asma, rinitis alérgica o no alérgica, otros tipos de alergias, sinusitis o pólipos nasales.
  • Su historia social, incluyendo

– Las características de su casa, tales como su edad y ubicación, tipo de sistema de enfriamiento y calefacción, condición del sótano, si tiene una estufa de leña, humidificador, alfombra sobre concreto, moho y moho, y los tipos de ropa de cama, alfombras y cubiertas de muebles que usa.

– Si alguien fuma en su casa o en otros lugares donde usted pasa tiempo, como el trabajo o la escuela.

– Cualquier historial de abuso de sustancias.

  • El impacto de la enfermedad en usted y su familia, tales como

– Cualquier síntoma que ponga en peligro la vida, tratamientos de emergencia o de atención urgente u hospitalizaciones.

– El número de días que usted (o su hijo con asma) tiende a faltar a la escuela o al trabajo, el impacto económico de la enfermedad y su efecto en sus actividades recreativas.

– Si su hijo tiene asma, su médico puede preguntarle acerca de los efectos de la enfermedad en el crecimiento, desarrollo, comportamiento y grado de participación en los deportes de su hijo.

  • Su conocimiento, percepción y creencias sobre el asma y el manejo a largo plazo de la enfermedad, así como su capacidad para lidiar con la enfermedad.
  • El nivel de apoyo que usted recibe de su familia y sus habilidades para reconocerlo y asistirlo en caso de que sus síntomas empeoren repentinamente.

Examinar su condición

Un examen físico para la sospecha de asma por lo general se centra no sólo en los conductos respiratorios, sino también en otras características y síntomas de la enfermedad atópica (relacionados con alergias o asma). Los signos físicos significativos de asma o alergia que su médico busca principalmente incluyen

  • Deformidad torácica, como un pecho expandido o sobreinflado, así como hombros encorvados
  • Tos, sibilancias, falta de aire y otros síntomas respiratorios
  • Aumento de la secreción nasal, hinchazón y presencia de pólipos nasales
  • Signos de enfermedad de los senos paranasales, como secreción nasal espesa o descolorida
  • Cualquier condición alérgica de la piel, como dermatitis atópica (eccema)

Examinando sus pulmones

Las pruebas objetivas de función pulmonar son el medio más confiable para evaluar hasta qué punto su función pulmonar está limitada o afectada. Los siguientes son algunos de los exámenes importantes que los médicos usan para diagnosticar el asma.

Espirometría

Para determinar si usted tiene obstrucción de las vías respiratorias y si su condición es reversible (puede mejorar con el tratamiento apropiado), los médicos a menudo usan un espirómetro para medir el volumen de aire que usted exhala de sus vías respiratorias grandes y pequeñas antes y 15 minutos después de inhalar un broncodilatador beta2-adrenérgico inhalado de acción corta.

Su médico compara los valores obtenidos de la espirometría (pruebas de función pulmonar) con los valores de referencia normales pronosticados, basados en su edad, estatura, sexo y raza, según lo establecido por la American Thoracic Society.

Los médicos consideran que la espirometría es una valiosa herramienta de diagnóstico para diagnosticar los casos de asma en niños mayores de 4 años. Sin embargo, para los niños menores de esa edad, el examen puede ser difícil, si no imposible, de realizar. En esos casos, el médico de su hijo puede decidir que es más apropiado probar un medidor de flujo máximo u otro proceso de evaluación menos complicado.

Medidores de flujo espiratorio máximo

Así como los diabéticos controlan sus niveles de azúcar en la sangre con un dispositivo de control y las personas con hipertensión se toman su propia presión arterial, usted también puede vigilar sus funciones pulmonares en casa con un medidor de flujo máximo. Los medidores de flujo espiratorio máximo, que están disponibles en una variedad de formas y tamaños de diferentes fabricantes, son dispositivos convenientes, portátiles y fáciles de usar para monitorear la tasa de flujo espiratorio máximo (PEFR, por sus siglas en inglés), la tasa máxima de aire (en litros por minuto) que usted puede forzar fuera de sus vías respiratorias grandes, como una medida de la función pulmonar.

Esta medición no es tan precisa como la espirometría, pero puede realizarla fácilmente en casa. Las mediciones del PEFR son también una parte vital del control a largo plazo de su asma.

Broncoprovocación

Si la espirometría indica funciones pulmonares normales o casi normales, pero el asma sigue pareciendo la causa más probable de sus síntomas, su médico puede decidir que es necesaria una forma de prueba de provocación para un diagnóstico más concluyente.

Las pruebas de provocación generalmente implican que su médico le administre pequeñas dosis de metacolina o histamina inhalada o que le haga hacer ejercicio bajo su observación. El objetivo de estas pruebas es ver si estos desafíos causan cambios obstructivos en las vías respiratorias, provocando así síntomas leves de asma. El médico generalmente mide las funciones pulmonares antes y después de cada examen.

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