Géneros Literarios de la Biblia

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El conocimiento de los géneros literarios es una de las claves para una mejor comprensión de los escritos bíblicos. El género literario es un poco como una forma en la que se vierte cemento. Ofrece al escritor un marco preciso y adecuado (el “contenedor”) para comunicar su pensamiento o contar un acontecimiento (el “contenido”).

En las siguientes líneas  y complejo dossier relativo a los numerosos intentos de definir qué se entiende por “género literario”. Porque hay que reconocer que los pioneros (¡los alemanes, por supuesto!) en este campo compitieron en tecnicismos, haciendo que sus análisis ultraespeciales se centraran en el descubrimiento de las múltiples “formas” tradicionales (“Gattung”) que se impusieron a los escritores del antiguo mundo semítico.

Más específicamente, me centraré en el proceso de descubrir el género literario de un texto bíblico. Para ello, el punto de referencia será el relato crudo de un hecho, por ejemplo el de los testigos citados por el juez de instrucción, ambos con la máxima objetividad. A partir de este tipo de textos, trataremos de detectar cómo un autor se desviará de esta objetividad modificando la historia (según la noción moderna de la historia) mediante elementos ficticios para producir en el lector u oyente un efecto distinto al del simple conocimiento de los hechos crudos.

Una nota: la escritura “histórica” en el sentido moderno es una “invención” muy reciente en nuestras culturas. Escribir, hasta los tiempos modernos, con el advenimiento de la ciencia y en respuesta a demandas racionales cada vez más marcadas, especialmente para liberar la razón de la pandilla religiosa, se trataba más bien de construir el público o de relajarse sin preocuparse por la cientificidad. Dos excepciones: libros de filosofía y libros de texto de retórica.

El arte de escribir

Toda literatura tiene sus géneros literarios. Los más comunes son la novela, la historia, la poesía, la epopeya, el canto, el teatro, las fórmulas legales, el género didáctico, el género periodístico, etc. Cada uno de estos géneros tiene su propia verdad y su propia forma de expresarla. Todo el mundo es capaz de acercarse al mismo tema, pero desde un ángulo diferente.

Las principales son la narrativa, la epopeya, las leyes, la poesía, el salmo, el oráculo profético, los escritos de sabiduría, el género “gospel”, el género didáctico como la parábola, el género epistolar, el género apocalíptico.

Si realmente queremos entender un texto, debemos preguntarnos a qué tipo de texto pertenece, ya que este tipo tiene su propia manera de hacernos entrar en la verdad del plan de salvación que Dios revela a su pueblo.

¿Qué “ángulo” es? ¿Cómo detectar un “género literario”? Más allá del estilo (lenguaje abstracto o concreto, uso de términos técnicos o poéticos, rítmicos, exclamaciones, imágenes invectivas…)

lo que diferencia los géneros es la proporción entre estos cinco “ingredientes”:

A/ Objetividad racional (razonamiento, genealogía, código legal e interpretación de leyes);

B/ Reflexión sobre la sabiduría, la filosofía o la teología (proverbio, explicación con recurso a figuras míticas);

C/ Expresiones sobre la afectividad (patética puesta en escena);

D/ Descripciones de paisajes (la geografía de un país), acontecimientos (batallas), situaciones familiares o políticas;

E/ Personajes y acontecimientos ficticios que están hechos para hacer o decir cosas increíbles dentro de los límites actuales de nuestra existencia (las visiones de Ezequiel y Daniel, el libro de Apocalipsis de Juan);

Ejemplo I: El amor en la Biblia

La Biblia habla extensamente sobre el amor y, dependiendo del género literario utilizado, de manera diferente. Toma tus Biblias y compara tratando de apreciar los respectivos enfoques del Cantar de los Cantares (novela poética que presenta la búsqueda de dos jóvenes amantes, haciéndoles hablar, expresando su deseo), las historias (que quieren ser históricas, llenas de acontecimientos) de encuentros y matrimonios de parejas como Isaac y Rebeca (Gn 24), David y Betsabé (2 Sm 11-12), la novela edificante de Tobías, En el contexto del exilio entre los paganos), la celebración litúrgica de un matrimonio real (Sal 45), la reanudación simbólica del matrimonio de un profeta, Oseas, presentado como imagen simbólica de la Alianza de Dios con Israel (Oseas 1-3), por último, las leyes sobre el amor que los fieles deben tener a su Dios (Dt 6, 4-8), las fórmulas que prohíben el adulterio (Dt 22, 22-29), el divorcio (Dt 24, 1-4), y la ley del levirato (Dt 25, 5-10).

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