La dieta MIND – Explicado

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Por Carol Ann Rinzler

La dieta MIND combina dos dietas populares. Si hay una – no, dos – dietas en cuyas virtudes están de acuerdo todos los expertos de renombre, es la dieta mediterránea y el DASH, también conocido como Dietary Approaches to Stop Hypertension (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión). Se sabe que ambas dietas, elaboradas a base de alimentos vegetales y alimentos bajos en grasa y ricos en proteínas, como el pescado y las aves de corral, reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Ahora Martha Clare Morris, epidemióloga nutricional del Rush Alzheimer’s Disease Center de Chicago, los ha reunido para crear la dieta MIND, abreviatura de Mediterranean-DASH Intervention for Neurodegenerative Delay, un bocado en sí mismo.

La dieta MIND tiene 15 categorías de alimentos: 10 son saludables para el cerebro; 5, no tanto.

Los diez alimentos “buenos” son

  • Bayas
  • Frijoles
  • Pescado
  • Tuercas
  • Aceite de oliva
  • Aves de corral
  • Verduras (de hoja verde)
  • Verduras (todo lo demás)
  • Granos enteros
  • Vino

Los cinco alimentos “no tan buenos” son

  • Mantequilla y margarina en barra
  • Queso
  • Comida frita o rápida
  • Pastelería y dulces
  • Carnes rojas

En general, la dieta MIND proporciona tres porciones de granos enteros, una ensalada (esas hojas) y un vegetal más al día, frijoles cada dos días, aves y bayas por lo menos dos veces a la semana, y pescado por lo menos una vez. La merienda recomendada es de nueces. Y, sí, una copa de vino para completar las delicias de cada día.

En cuanto a esos otros alimentos, menos de una cucharada de mantequilla o margarina en barra al día, menos de una porción de comida frita o rápida a la semana (presumiblemente, las ensaladas de comida rápida se reúnen).

¿Funciona? La mejor prueba que la gente de Rush puede ofrecer es el resultado de su estudio de cinco años de duración de 960 adultos de edad promedio de 81 años y mayores que no tenían demencia al principio. Se les pidió a los participantes que llenaran cuestionarios de alimentos, con una lista de lo que comían y la frecuencia con la que elegían varios alimentos.

Cada año, se les realizaban pruebas estandarizadas de memoria y de su capacidad para interpretar y actuar de acuerdo con las señales visuales. Al final, según un informe de la revista Alzheimer’s & Dementia, la revista de la Alzheimer’s Association, los que siguieron la dieta MIND al pie de la letra redujeron su riesgo de alzhéimer en hasta 53 por ciento; los que siguieron la dieta redujeron su riesgo en cerca de 35 por ciento.

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