La lucha política del hombre de Nazaret

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¿Y si, tras la imagen de Cristo y su mensaje de paz, se hubiera ocultado la lucha política del hombre de Nazaret? La polémica no es nueva, pero el libro del escritor Reza Aslan le devuelve una sorprendente actualidad. De hecho, este es un debate que dos mil años de controversia aún no se han agotado.

La lucha política del hombre de Nazaret

¿Era él el “buen pastor”, el que pastoreaba sus ovejas en verdes pastos y dejaba todo para salvar sólo a uno de ellos? ¿No era también un rebelde que soñaba con derrocar el orden establecido, poner fin a la dominación romana y expulsar a la casta de los sumos sacerdotes del Templo de Jerusalén? ¿Será alguna vez una figura pacífica, sagrada por la aspiración a la paz de un mundo enfurecido, la encarnación de un Dios reconciliado con el género humano, inventor insuperable del mensaje de amor?

Un libro “Le Zélote. La vida y la época de Jesús de Nazaret “viene repentinamente a cuestionar la figura tranquilizadora, fraterna y universal de Cristo y re-encender una antigua polémica ofreciendo una lectura inesperada y muy actual de la vida de Jesús. Su autor, Reza Aslan, se apasionó por el cristianismo siguiendo la formación literalista de los evangelistas americanos, antes de volver a la fe de sus orígenes.

En un corto espacio de tiempo, su obra se convirtió en el número uno en ventas de libros en los Estados Unidos, seguido por un best-seller en 25 países. Gracias a una tesis que, aunque no totalmente nueva, plantea buenas preguntas que deben ser respondidas con claridad. Para Aslan, Jesús es ante todo un judío que estaba en plena sintonía con su tiempo, el primer siglo de la era definida por su nacimiento, que buscaba vincular su palabra y su acción con el mensaje de los grandes profetas (Elie, Eliseo, Miqueas, Amós, Isaías, Jeremías, etc.), todos ellos convencidos de que Dios algún día vendría a liberar a Israel “. Como los zelotes”, cree el autor,”[Jesús] reconoció que el reino de Dios no requería una transformación meramente interna hacia la justicia y la rectitud, sino una inversión completa del orden político, religioso y económico de la época.

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