Salmo 59 de la Biblia Catolica

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Es también un salmo para la tonada de “No destruyas” y un Mictam de David. Nuevamente vemos a David rodeado de enemigos y proféticamente describe al remanente fiel sufriente durante la tribulación, rodeado de enemigos.

La inscripción del título coloca a este salmo en el momento en que Saúl había ordenado que vigilaran la casa de David con el propósito de matarlo. El relato histórico se encuentra en 1 Samuel 19.

Leamos los primeros tres versículos de este Salmo 59

1. Del maestro de coro. «No destruyas.» De David. A media voz. Cuando Saúl mandó a vigilar su casa con el fin de matarle.

2. ¡Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío, de mis agresores protégeme,

3. líbrame de los agentes de mal, de los hombres sanguinarios sálvame!

Después de este clamor por ser acosado, concluirá con una expresión de fe y confianza en la liberación de Dios. Leamos los versículos 16 y 17:

4. Mira que acechan a mi alma, poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado en mí, Yahveh,

5. sin culpa alguna, corren y se aprestan. Despiértate, ven a mi encuentro y mira,

6. tú, Yahveh, Dios Sebaot, Dios de Israel, álzate a visitar a todos los gentiles, no te apiades de ninguno de esos traidores pérfidos.

7. Regresan a la tarde, aúllan como perros, rondan por la ciudad.

8. Míralos desbarrar a boca llena, espadas en sus labios: « ¿Hay alguno que oiga?» 9. Mas tú, Yahveh, te ríes de ellos, tú te mofas de todos los gentiles.

10. Oh fuerza mía, hacia ti miro. Pues es Dios mi ciudadela,

11. el Dios de mi amor viene a mi encuentro. Dios me hará desafiar a los que me asechan.

12.¡Oh, no los mates, no se olvide mi pueblo, dispérsalos con tu poder, humíllalos, oh Señor, nuestro escudo!

13. Pecado es en su boca la palabra de sus labios; ¡queden, pues, presos en su orgullo, por la blasfemia, por la mentira que vocean!”

14.”¡Suprime con furor, suprímelos, no existan más! Y se sepa que Dios domina en Jacob, hasta los confines de la tierra.

15. Regresan a la tarde, aúllan como perros, rondan por la ciudad; 16.vedlos buscando qué comer, hasta que no están hartos van gruñendo.

17 .Yo, en cambio, cantaré tu fuerza, aclamaré tu amor a la mañana; pues tú has sido para mí una ciudadela, un refugio en el día de mi angustia.

18. Oh fuerza mía, para ti salmodiaré, pues es Dios mi ciudadela, el Dios de mi amor.”

En el caso de David, Dios le liberó. Estimado oyente, Dios no olvida a los Suyos. El remanente de Israel fiel a Dios será liberado por la venida de Cristo mismo y El liberará a las naciones del mundo.

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